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Servicio 01 · Protocolo familiar

Un protocolo familiar no empieza en un documento. Empieza en una conversación.

Convierte expectativas no dichas sobre familia, empresa y patrimonio en acuerdos claros antes de que se transformen en reclamos.

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Escucha y diagnósticoConversaciones estructuradasAcuerdos con seguimiento

Tres lógicas necesitan reglas distintas.

La familia se rige por vínculos que no dependen del desempeño. La empresa exige mérito, resultados y responsabilidades. El patrimonio necesita protección y una mirada de largo plazo.

Cuando esas tres lógicas se mezclan sin acuerdos, aparecen tensiones sobre trabajo, remuneración, dividendos y participación. El protocolo permite nombrarlas y decidirlas juntos.

Lo que un protocolo ayuda a ordenar

El contenido se construye a la medida de la historia, la propiedad y el momento de cada familia.

Ingreso y permanencia

Requisitos para que miembros de la familia trabajen en la empresa y criterios para evaluar su desarrollo.

Remuneración y dividendos

Reglas que separan lo que corresponde por trabajar de lo que corresponde por ser accionista.

Desacuerdos y decisiones

Mecanismos para conversar y resolver diferencias antes de que bloqueen la empresa o dañen la relación.

Patrimonio y continuidad

Una visión compartida sobre conservar, crecer, reorganizar o eventualmente vender activos sin convertir esas opciones en temas prohibidos.

Órganos de gobierno

Consejo de familia, junta y asamblea conectados con los acuerdos que deben hacer cumplir.

Se conversa antes de redactar.

El documento es el resultado visible; el trabajo decisivo ocurre en el proceso.

01

Escucha

Conversaciones individuales para entender expectativas, temores y asuntos postergados.

02

Diagnóstico

Lectura conjunta de coincidencias, tensiones y decisiones que la familia necesita tomar.

03

Acuerdos

Definición y redacción de reglas comprensibles, realistas y aceptadas.

04

Implementación

Puesta en marcha de órganos, rutinas y seguimiento para que el protocolo se use.

El mejor momento es antes del conflicto.

Este acompañamiento es para familias empresarias que perciben expectativas distintas entre hermanos, generaciones o ramas familiares y quieren abordarlas con método, incluso si todavía pueden conversar sin una crisis abierta.

Conversar sobre este momento →
“Lo importante no es producir un documento perfecto, sino construir acuerdos que la familia pueda sostener.”María Piedad López

Preguntas antes de empezar

¿Un protocolo familiar es solamente un documento?

No. El documento recoge decisiones, pero su valor depende de las conversaciones, concesiones y mecanismos de seguimiento que la familia construye durante el proceso.

¿Cuándo conviene empezar?

Cuando ya existen expectativas distintas sobre trabajo, propiedad o continuidad, aunque todavía no haya un conflicto abierto. Empezar antes permite decidir con más calma.

¿Quiénes deben participar?

La participación se define en el diagnóstico. Normalmente incluye a propietarios y familiares cuyas decisiones o expectativas afectan la relación entre familia, empresa y patrimonio.

¿Cómo se conecta con el gobierno corporativo?

El protocolo establece acuerdos de la familia; la junta, la asamblea y el consejo de familia crean los espacios para aplicarlos y revisarlos.

Hablemos del momento que vive su familia.

Un primer espacio confidencial para entender el reto y evaluar si este acompañamiento es el indicado.

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